Una de las formas más interesantes de cultivar la mente de principiante como habilidad mindfulness al meditar es la de la respiración afectuosa. Habitualmente el hecho de perder la concentración y distraernos durante la práctica suele activar nuestro monólogo autocrítico y castigador; nos lamentamos, nos molestamos he incluso nos desmotivamos al pensar que no estamos efectuando correctamente el ejercicio con nuestras distracciones continuas. Sin embargo podemos adoptar esa posición de “principiante” y cambiar nuestro monólogo interior dándole un carácter más motivador.

La práctica de la respiración afectuosa nos lleva a imaginar que es nuestro niño o niña interior (o nosotros mismos pero de pequeños) los que efectuamos el ejercicio. Es ese niño, el que en esta ocasión intenta realizar el ejercicio mientras nuestro yo adulto le observa bonsadosamente. Cada vez que se distrae, se pierde, lo cogeremos de la mano y con un gesto de afecto le invitamos, le animamos a que regrese al ejercicio. Ese niño es pequeño e intenta realizar una práctica difícil para su edad, no le presionamos, no le regañamos, sino todo lo contrario lo animamos y lo motivamos.

Te dejo un audio guiado de 15 minutos similar al que hicimos el día del curso. Intenta trasladar siempre este enfoque a cualquier practica meditativa; resistencia cero, bondad, afecto y motivación. Los obstáculos irán desapareciendo.

Puedes descargar el Audio MP3 AQUI 

Ayuda de descarga: NO hace falta instalar Dropbox para poder descargar el audio. Puedes hacerlo mediante la opción de descarga directa. Te dejo un ejemplo:

 

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